Agresiones a médicos de atención primaria.

Siete de cada diez médicos confiesa haber recibido en algún momento amenazas en su consulta, mientras únicamente un 3% afirma haber padecido agresiones físicas. Pese a que la palabra agresión hace pensar automáticamente en la ejecución de un daño físico, existen también agresiones psíquicas. Un concepto que en los últimos años se ha hecho tristemente familiar para los médicos –especialmente para los que trabajan en atención primaria– en el día a día de sus relaciones con los pacientes.

Las cifras, dadas a conocer ayer por el psiquiatra José Carlos Fuertes Rocañín, autor de una encuesta entre 2.843 médicos de toda España impulsada por Pfizer, sitúan el problema de las agresiones contra facultativos donde los testimonios de éstos revelan que está: en las amenazas, insultos, intimidaciones y coacciones, antes que en los ataques físicos.

¿Qué hay detrás de esa instantánea? Fuertes Rocañín no duda en hacer un diagnóstico valiente al aludir a dos grandes cuestiones: el exceso de tareas burocráticas y ajenas a la medicina que sobrecargan al médico y le impiden concentrarse en su objetivo natural –el enfermo– y la falsa idea por parte de los pacientes de que la salud es un derecho que se puede exigir.

Los pacientes han cambiado. Del paciente paciente hemos pasado al usuario-cliente que se informa, exige, presiona. Y ahí se ha cometido una gran equivocación: el transmitir a la población la falsa idea de que existe un derecho a la salud. El derecho a la salud no lo tiene nadie, es imposible tenerlo, no lo tiene ni el médico. Lo único que se puede ofrecer es el derecho a la asistencia sanitaria, que es algo diferente“, señaló.

En ese sentido, el estudio revela que cuatro de cada diez facultativos creen que existe un uso abusivo de la sanidad por parte de los pacientes. También es significativo que el nivel de insatisfacción y desbordamiento del médico -22%- casi duplique el de la población en general: 12%.

Ese cambio en la relación médico-paciente ha incrementado de forma exponencial el número de conflictos en las consultas, ha judicializado la labor del médico y le ha obligado a adoptar una postura defensiva. Según el informe, el 22,4% de los entrevistados reconoció estar inmerso actualmente en un problema legal y un 49% afirmó conocer a un colega que lo estaba.

Como explicó José Godino Izquierdo, presidente de la sección primera de la Audiencia Provincial de Málaga, “la medicina en los últimos años se ha convertido en una profesión de riesgo relativo“. Godino se refirió a su experiencia personal al señalar que “se ha producido un notorio incremento de las querellas y denuncias contra los médicos“. De un total de 2.000 sentencias recopiladas por el magistrado, 1.800 se correspondían con la jurisdicción civil, 124 con la penal y 114 con la contencioso-administrativa. El 98% de los fallos condenatorios, explicó, lo son “por agresiones verbales, amenazas y coacciones” y sólo el 2% por físicas. Entre las opciones que se barajan para proteger a los facultativos, Godino recordó que hay comunidades autónomas que abogan por instalar timbres de alarma o pánico, poner dos puertas en las consultas o acudir a la videovigilancia.

Fuente: CincoDias. com

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Publicado por

Victor

www.wasesores.com

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